EL SOLECILLO

Qué es

Solecillo es la adaptación musical del tradicional Cinquillo.

En lugar de construir series de números, los jugadores tendrán que completar cuatro secuencias de notas sobre el pentagrama, avanzando hacia arriba o hacia abajo desde un Sol de referencia.

Para ganar tendrás que leer bien tus cartas, decidir cuáles te interesa jugar y evitar, cuando puedas, abrir el camino a los demás.

Qué se trabaja

Lectura de notas, orden ascendente y descendente de las alturas, reconocimiento de posiciones en el pentagrama, anticipación, atención, memoria visual y estrategia.

Qué necesitas

El Chim Poom.

Para jugar se utilizan únicamente las cartas de notas. Retira previamente claves, silencios, alteraciones, barras de repetición y cartas Chim Poom.

En total jugaréis con 52 cartas: 13 notas de cada una de las cuatro figuras.

Preparación

Jugadores: de 3 a 8.

Recomendamos especialmente partidas de 4 a 6 jugadores.

Barajad las 52 cartas y repartidlas todas entre los jugadores. Si el reparto no es exacto, algunos jugadores tendrán una carta más que otros.

No hay mazo de robo.

La Negra amarilla es el palo fuerte del Chim Poom y será también el palo que abra la partida.

Empieza el jugador que tenga el Sol de segunda línea de Negra, que deberá colocarlo en el centro de la mesa.

Cómo se juega

A partir del Sol inicial, los jugadores irán construyendo cuatro series independientes de notas, una por cada figura.

En cada turno puedes jugar una sola carta.

Puedes:

Continuar una serie: colocando la nota inmediatamente superior o inferior de una figura que ya esté abierta.

Abrir una nueva serie: colocando el Sol de segunda línea de otra figura.

Las cuatro figuras funcionan como los cuatro palos de una baraja tradicional:

Blanca: verde
Negra: amarillo
Corchea: naranja
Semicorchea: rojo

Cada figura forma una serie independiente y las cartas de diferentes figuras nunca se mezclan entre sí.

Cada vez que juegues una carta debes decir en voz alta el nombre de la nota.

Si la identificas incorrectamente, recuperas la carta y pierdes el turno.

Cómo colocar las cartas

Las cartas se ordenan según su altura y posición en el pentagrama, avanzando siempre de forma consecutiva y sin dejar huecos.

Cada serie puede crecer hacia arriba o hacia abajo desde el Sol de segunda línea.

Hacia arriba: Sol, La, Si, Do, Re, Mi, Fa, Sol...

Hacia abajo: Sol, Fa, Mi...

Solo puedes colocar una carta si continúa inmediatamente uno de los dos extremos de su serie.

Por ejemplo, no puedes colocar un Si si todavía no se ha colocado antes el La correspondiente.

Del mismo modo, no puedes colocar un Mi por debajo del Sol si todavía no se ha colocado antes el Fa.

Para comenzar una nueva figura, primero tiene que aparecer su propio Sol de segunda línea.

Pasar turno

Si tienes alguna carta que puedas jugar, puedes elegir cuál colocar.

Si no tienes ninguna carta válida, debes pasar turno.

No se roba ninguna carta.

Parte de la estrategia consiste en decidir qué serie te interesa avanzar y qué cartas prefieres mantener bloqueadas para no facilitar el juego a los demás.

Final y puntuación

La partida termina en cuanto un jugador coloca su última carta.

Ese jugador gana la partida.

Si queréis jugar varias rondas, cada victoria puede valer 1 punto.

Antes de empezar podéis acordar el número de rondas o una puntuación objetivo.

Ejemplo

Comienza el jugador que tiene el Sol de segunda línea de Negra. Lo coloca sobre la mesa y dice «Sol».

El siguiente jugador tiene el La de Negra. Lo coloca por encima del Sol y dice «La».

El siguiente no puede continuar la Negra, pero tiene el Sol de segunda línea de Blanca. Lo juega, dice «Sol» y abre una nueva serie.

El siguiente jugador coloca el Fa de Negra por debajo del Sol inicial y dice «Fa».

Como ya están colocados Sol y La, la serie de Negra puede continuar hacia arriba con Si.

Como también está colocado el Fa inferior, puede continuar hacia abajo con Mi.

Las series de Blanca, Corchea y Semicorchea irán creciendo del mismo modo cuando aparezcan sus respectivos Soles de segunda línea.

Variantes

Iniciación: juega con menos notas por figura para que las series sean más cortas y fáciles de seguir.

Partida completa: utiliza las 52 cartas de notas y completa las cuatro series.

Lectura silenciosa: para jugadores que todavía están empezando, se puede permitir colocar las cartas sin decir su nombre en voz alta. La posición en el pentagrama debe seguir siendo correcta.

Otras claves: si los jugadores dominan otras claves, podéis trasladar la misma mecánica utilizando otra clave de lectura y acordando previamente cuál será la posición de referencia para comenzar las series.

Para practicar

Antes de empezar, coloca varias cartas consecutivas sobre la mesa y comprueba que todos los jugadores pueden leer la secuencia tanto hacia arriba como hacia abajo.

Al principio es habitual reconocer fácilmente una escala ascendente pero necesitar más tiempo para leerla en sentido descendente. Solecillo obliga a trabajar ambos recorridos constantemente.

Cuando la lectura sea más fluida, presta atención también a la estrategia: algunas cartas no solo te permiten avanzar, sino que pueden desbloquear varias cartas de otro jugador.

Quiero saber más

Solecillo está inspirado en el Cinquillo, un juego tradicional de la baraja española en el que las cartas se ordenan alrededor de los cincos de cada palo.

En Chim Poom sustituimos los números por alturas musicales y los cuatro palos por las cuatro figuras de la baraja. El Sol de segunda línea ocupa el lugar de la carta de salida y, desde él, cada serie puede crecer hacia notas más agudas o más graves.

La mecánica obliga a entender el pentagrama como una sucesión ordenada de alturas y no como un conjunto de notas aisladas. No basta con saber qué nota viene después: hay que reconocer su posición exacta, saber qué carta falta para poder jugarla y seguir la secuencia también en sentido descendente.

Además, como en el Cinquillo original, no todo es lectura. Saber qué cartas conservas, cuáles están bloqueadas y qué series interesa abrir añade una capa de estrategia que hace que cada partida pueda desarrollarse de una forma distinta.