PAREJAS

Qué es

Parejas es un juego de memoria visual y reconocimiento musical. Las cartas se colocan boca abajo sobre la mesa y los jugadores tendrán que recordar dónde están para encontrar las parejas.

Pero encontrar dos cartas iguales no será suficiente: cada vez que se revela una carta hay que identificar correctamente lo que aparece en ella.

Qué se trabaja

Memoria visual, atención, concentración, reconocimiento de figuras y símbolos musicales, vocabulario musical y rapidez para identificar lo que aparece en una partitura.

Qué necesitas

El Chim Poom.

Preparación

Escoged las cartas con las que queráis jugar, siempre de forma que puedan formarse parejas.

Para empezar recomendamos utilizar figuras y símbolos musicales sin tener en cuenta la altura de las notas. Por ejemplo, podéis formar parejas de blancas, negras, corcheas, semicorcheas, silencios, claves o alteraciones.

Como orientación general:

Iniciación: 4 × 4 cartas — 8 parejas
Avanzado: 6 × 6 cartas — 18 parejas

Barajad las cartas escogidas y colocadlas boca abajo formando una cuadrícula sobre la mesa.

Cómo se juega

Por turnos, cada jugador revela dos cartas, una después de otra.

Cada vez que revela una carta debe decir en voz alta qué aparece en ella.

Si las dos cartas forman pareja y han sido identificadas correctamente, el jugador se las queda y puede realizar una tirada extra.

La tirada extra es siempre la última. Aunque el jugador vuelva a encontrar una pareja, después el turno pasa al siguiente jugador.

Si las cartas no forman pareja, se vuelven a colocar boca abajo en el mismo lugar y comienza el turno del siguiente jugador.

Qué cuenta como pareja

En el nivel inicial, las parejas se forman por figura o símbolo musical.

La altura de las notas no importa. Dos negras forman pareja aunque una sea un Do y la otra un Sol.

Por ejemplo:

Blanca = otra blanca
Negra = otra negra
Corchea = otra corchea
Semicorchea = otra semicorchea
Silencio de negra = otro silencio de negra
Clave de Sol = otra clave de Sol
Clave de Do = otra clave de Do
Sostenido = otro sostenido

Identificar las cartas

No basta con recordar dónde está cada carta. Para poder completar la jugada hay que decir correctamente qué se ha descubierto.

Si aparece una clave de Do, hay que decir «clave de Do». Si aparece un silencio de negra, hay que decir «silencio de negra». Si aparece una corchea, hay que decir «corchea».

Si un jugador no identifica una carta, la identifica incorrectamente o revela la siguiente antes de nombrarla, pierde el turno.

Las cartas reveladas vuelven a colocarse boca abajo y, aunque formaran pareja, el jugador no se las queda.

Final y puntuación

La partida termina cuando se han encontrado todas las parejas y ya no quedan cartas sobre la mesa.

Cada pareja conseguida vale 1 punto.

Gana la partida quien haya conseguido más parejas.

Ejemplo

Revelas una carta y dices «negra».

Revelas una segunda carta. También es una negra y dices «negra».

Has encontrado una pareja, así que te quedas las dos cartas y tienes una tirada extra.

En esa tirada descubres una clave de Do y dices «clave de Do». Después revelas otra carta, pero es una clave de Sol. Como no forman pareja, ambas vuelven a colocarse boca abajo.

Tu turno termina y continúa el siguiente jugador.

Variantes

Iniciación: juega con una cuadrícula de 4 × 4 y utiliza figuras y símbolos fáciles de distinguir.

Más memoria: aumenta la cuadrícula hasta donde quieras.

Alturas: las notas solo forman pareja cuando coinciden también en altura. Un Do negra tendrá que encontrar otro Do negra.

Lectura completa: al revelar una nota hay que identificar tanto su altura como su figura: «Sol negra», «Mi blanca», «Fa corchea»...

Para practicar

Empieza con pocas parejas y símbolos que el grupo conozca bien. Cuando identificarlos resulte fácil, aumenta el número de cartas o introduce símbolos más parecidos entre sí.

También puedes preparar cada partida con un objetivo concreto: solo figuras, figuras y silencios, claves y alteraciones o una combinación de todos ellos.

Quiero saber más

Leer música no consiste únicamente en conocer el nombre de los símbolos. Con la práctica, nuestro cerebro aprende a reconocerlos de forma cada vez más rápida y automática, igual que ocurre cuando leemos palabras.

Parejas trabaja precisamente esa asociación entre imagen y significado. Para encontrar las cartas hay que recordar dónde estaban, pero para conseguirlas también es necesario reconocerlas y nombrarlas. Así, la memoria visual se convierte al mismo tiempo en una forma sencilla de practicar vocabulario y lectura musical.