Soy Borja, músico, profesor y creador de Chim Poom.
He querido abrir este blog porque hay muchas cosas de la enseñanza musical que no caben en una ficha, en un ejercicio o en una clase de media hora. Cosas que tienen que ver con lo que sentimos cuando algo se nos atraganta, con la manera en la que aprendemos de verdad y con la diferencia enorme que puede haber entre estudiar música con miedo o vivirla con curiosidad.
Lo digo también desde mi propia experiencia. Cuando era estudiante, lo pasaba fatal en los dictados. Llegué a ser de los que se apuntaban las notas debajo del pentagrama y luego las borraban para que el profesor no las viera. Y no solo me costaban los dictados: también lo pasaba muy mal cantando, porque no entendía bien los intervalos ni los tenía colocados en mi oído interno. Había una frustración muy grande en esa sensación de no saber por dónde empezar, de no confiar en lo que escuchaba y de no sentir que la música tuviera todavía un lugar claro dentro de mí.
Con los años, y sobre todo a base de enseñar, he desarrollado el oído de una manera que nunca habría imaginado. Y eso me ha hecho entender algo muy importante: muchas veces no falta capacidad. Lo que falta es una manera mejor, más clara, más progresiva y más humana de trabajar.
De ahí nace este blog.
Aquí quiero compartir ideas, juegos, reflexiones y herramientas para aprender música de una forma más viva, más musical y más cercana. Hablaré de educación auditiva, oído interno, dictado, entonación, lectura, memoria musical y pedagogía, pero no desde un lugar frío o teórico, sino desde lo que veo cada día como profesor y desde lo que yo mismo he vivido como alumno.
Este espacio está pensado para familias, profes y estudiantes que quieren entender mejor el proceso de aprender música y acompañarlo con más sentido, más calma y más imaginación.
Porque aprender música no debería consistir solo en repetir, corregir y examinarse. También debería ser descubrir, escuchar, jugar, probar, equivocarse y volver a intentarlo desde otro sitio.
Ese es el espíritu de Chim Poom. Y ese es también el espíritu de este blog.